domingo, 14 de febrero de 2016

Feliz no cumpleaños.

Estoy canalizando ira hasta de donde no la hay, siento como respiro de una forma intensa y corta, me vuelve loca hasta mi propia respiración, también la hora, el insomnio, y mi cabeza. 
Decidí que quiero salir de la calesita en la que gira mi vida hace tres años, decidi soltar ambas sogas, porque ya no voy a tirar más cuando lo necesite, ni voy a aflojar cuando necesite espacio. Lo dramático siempre fue lo mío, no es ninguna noticia, pero esto no se trata de eso, ni se trata de vos, por una vez en la vida, esto se trata de mí. Y por ahí tal vez de alguien más. 
Cuando era más chica mis papás decían que cuando fuera más grande iba a entender, la gente se vuelve tóxica, y para el bien mío y suyo cada uno debía estar en paz. Mi mamá en casa cuidando de mí, y mi papá también solo que a unas ocho horas de distancia. Adivinen qué. Llegó el día. 
Siento que me lo propuse mil veces, y fallé, la realidad es que nunca estuve tan segura como el día de hoy, o quizás nunca tuve los ojos tan abiertos. Sé que no somos seres perfectos, somos tan vulnerables como el tenue rayo de sol que impacta sobre tus ojos en la mañana, lo entiendo, sin embargo, hay riesgos que complican mucho más a las personas, cargar con puntos suspensivos ahora entiendo que no está bien, no lo está cuando entendes que tu corazón se formó en nueve meses y que ahi estuvieron tus personas cercanas para cuidarlo, mientras que existia otra, y existe otra que no les interesa protegerte. Ése tipo de personalidades puede cuidarse por ellos mismos, y estos puntos suspensivos (...) te los regalo en esta nota, que a diferencia de las demás no te ruega que vuelvas, sino que te vayas, te los lleves, y dejes que termine como tiene que ser, con su respectivo punto final, que por cierto, es éste.

jueves, 4 de febrero de 2016

Fue septiembre

Es septiembre, "la primavera", genial, para la gente que saluda a los meses por redes sociales,y todavía más para los de los hashtags;  para la gente de diecisiete años que vive en la patagonia, que no usa hashtags, ni saluda a los meses, que le gusta la introspección personal, las series, los libros y el café, para ésa gente, sólo es un mes más, que se repetirá hasta que pierdan definitivamente su memoria, no es anemia, no es antisocial,(bueno un poco si)  pero no es una enfermedad, sólo nos conmueve la lejanía de lo que no sentimos. Y qué no siento? no siento el frío, porque me encanta cargar con kilos de abrigos, no siento el dolor de ver partir a mis abuelos, porque ellos me dejaron mucho antes de que yo pudiese despedirlos, tampoco siento que soy una persona fácil de conmover, ni de gustar, pero eso no me duele, no me hiere porque es una parte que no causa un algo en mi persona, como cuando te cortas o lastimas tan fuerte que dejas de percibir el calor, los golpes, o lo que sea. Pero bueno, tampoco siento la primavera. Una vez sí, una vez fue simbólico, pero sólo porque tuve un buen día, nada que haya querido recordar hasta un martes del 2015.