jueves, 4 de junio de 2015

Estoy bien!

Hace poco escribi en una hoja que los días grises hacían a mi cabeza un productor de nostalgias, que las gotas de la lluvia podían lograr una semejanza con las lágrimas que solían acompañar esos días, que el frío marcaba la soledad que me congelaba la cara y los brazos. También las manos.
Sin embargo, hoy está nublado, hace frío y llueve terriblemente, tengo una taza de café y como doscientos resúmenes tirados en la mesa, pero no estoy estresada ni triste, (raramente). Si fuese tan fácil de explicar quizás podría haber dicho las razones desde el comienzo, pero a veces uno solo siente que tiene el poder del tiempo, que juegan en un mismo equipo, sin justificaciones. 
Me parece importante resaltar que siempre hay excepciones a la regla, como éste día, que seguramente no sea solo hoy, pero en el dia de la fecha quiero dejarlo escrito, sólo como recordatorio de que alguna vez sentí satisfacción un día gris, que tuve tantas ganas de vivirlo y no sentí la nube negra de angustias que se presenta con facilidad en mi vida. Sólo porque soy una persona triste prácticamente desde que nací, sin razón alguna y me cuesta distinguir los días que realmente estoy bien.